Siddharta Gautama
El budismo empieza con la historia de Siddharta Gautama, un príncipe hindú que no había dado palo al agua en su vida. Su familia lo tenían tan sobreprotegido que quisieron guardarlo de las miserias de mundo encerrándolo en el palacio. Lo cual es una magnífica idea porque ¿qué utilidad puede tener que un dirigente social tenga la más mínima idea de cómo funciona el mundo? Pero claro, como todos los hijos, era un desagradecido y se rebeló contra sus padres saliendo a explorar fuera del palacio (aunque nunca se ha dicho explícitamente, suponemos que la empresa de seguridad encargada de la vigilancia fue despedida). Por primera vez en su vida tuvo un encuentro con un anciano, un cadáver. un enfermo y un asceta. Si se hubiera encontrado con un pez, una rana, un perro y un pájaro, hace milenios que tendríamos la teoría de la evolución. Pero no, se encontró con la miseria de la humanidad y decidió investigar sobre el problema del sufrimiento.
Así que Gautama renunció a todo, ingresó en un secta y se fue a vagabundear miserablemente por el mundo. Ole sus cojones.
Tiempo después se percató de que castigarse tanto no era sano (una lumbrera, el chico) y que ni tanto, ni tan calvo. Que no había que ser extremista ni en un sentido ni en otro. Llamó a este hallazgo: camino medio. Es curioso que con la misma idea (y por la misma época) Gautama formó una religión, Aristóteles creó una filosofía y Confucio implantó una estructura social. Como saben todas las multinacionales exitosas, un buen eslogan tapa muchos defectos del producto.
Contradiciendo sus propios consejos (¿qué clase de líder espiritual sería si no lo hiciera?) sobre el extremismo, se sentó debajo de una higuera y afirmó que no se levantaría de ahí hasta haber hallado la solución al sufrimiento y alcanzado la iluminación. Y no, las bromitas y juegos de palabras con farolillos, velas y antorchas no le hacían ni puta gracia.
Durante todo el tiempo que estuvo allí meditando, su mente asentó las bases de Bollywood, ya que primero le pasó una recopilación en alta definición de todas sus vidas anteriores, luego un compendio de otras vidas con sus obras y consecuencias, y finalmente, le reveló las Cuatro Nobles Verdades, aunque hay quien dice que sólo fue un trailer.
Las Cuatro Nobles Verdades son las siguientes:
1.- El sufrimiento existe y es universal.
2.- La causa del sufrimiento es el deseo (anhelo de cualquier situación o condición placentera)
3.- Existe una fin para ese sufrimiento.
4.- Hay un camino para llegar a este fin.
Estos axiomas pueden resumirse (como diría Jesucristo) en uno: si no eres budista, estás jodido. Porque el camino es el budismo.
Tras esto y ser sometido a las tentaciones de rigor por simbólicas entidades malignas (hay ciertos protocolos que todo referente espiritual debe seguir y éste es uno de ellos. No se descarta el soborno de demonios para que finjan tentar al que desea demostrar su virtud ante los semejantes. Puede que hasta sea un negocio lucrativo para estas entidades) Gautama alcanzó la iluminación y dejo de sufrir. Pero en plan guay, no muriéndose como todo el mundo.