Acólitos Sin Fronteras

Web de carácter no lucrativo para salvar su alma… de la religión.

Génesis, La Creación

Febrero17

 

Qué coñazo esto de la nada! No se puede decir que fue el primer pensamiento de Dios (porque aún no se había inventado el tiempo) pero desde luego era una reflexión bastante recurrente. ¿De qué sirve ser un dios todopoderoso si no tienes nada que hacer? Había que ponerse a patentar cosas. Pero claro, al no haber nada, tampoco existían libros tipo Hágalo Vd. mismo en siete días o Creación de universos para torpes ni universidades donde aprender gracias a la presión osmótica del alcohol. Había que ir inventándolo todo sobre la marcha. Y ese era el problema, las cosas nunca salen bien a la primera. Dios tuvo que crear y destruir varios universos antes de llegar al definitivo. Y ese es nuestro problema. Que no sabemos si este es el definitivo (para no preocupar en exceso con banalidades a los creyentes, este hecho se suele omitir de los textos sagrados). Pero no nos preocupemos ahora de eso. El caso es que se puso a separar la noche del día (más que nada para poder contabilizar el tiempo que le llevaba la creación. Nunca se sabe cuando hay que ponerse a presumir ante los fieles), el cielo del mar (esto no le costó tanto, hacía tiempo que no se llevaban bien, corre el rumor de que el mar le había puestos los cuernos con la tierra) y, básicamente, un marco para desarrollar su gran proyecto soñado: la vida. Empezó con cosas pequeñas: amebas, bacterias, virus (aunque de estos últimos nunca estuvo seguro de que funcionaran). Luego creó todo tipo de criaturas marinas: gigantes, enanas, blandas, alargadas, con tentáculos, con caparazón, fluorescentes… menos algo normal, hizo de todo. En lo que no cayó fue que al crear el tiempo ya era viejo, y la humedad no le iba muy bien a su lumbalgia, así que se decantó por la tierra. Lo primero que puso fueron animales feroces y fuertes, con la mínima inteligencia imprescindible para (normalmente) no cagarse encima de los pies: reptiles, dinosaurios, neonazis… Más adelante, se puso más exquisito y fue sofisticando los modelos hasta alcanzar la criatura más avanzada a la que se puede llegar: el perezoso. Aunque resultó ser bastante aburrido.

posted under Antiguo Testamento

Email will not be published

Website example

Your Comment: